En un pequeño pueblo de 4.000 habitantes, dos amigos de infancia han convertido un modesto hotel familiar en uno de los ecosistemas gastronómicos más influyentes del país. Ese origen marcó el ADN empresarial de Javi Sanz y Juan Sauquillo.
En un mundo en el que la moda deportiva suele girar en torno a tendencias pasajeras, hay marcas que han sabido trascender el tiempo y reinventarse sin perder su esencia.